Una última noche. Un adiós para algunos. Un hasta pronto para otros. Una realidad que se desvanece. Una parte de nosotros parece perderse en el vacío. Una parte de nosotros que vive en aquel rincón desprendido, ahora, del mundo vivo. Horas, días, pero sobre todo noches vividas intensamente en unos pocos metros cuadrados. Recuerdos, alegrías, llantos, comienzos y finales. Un compendio de emociones, sensaciones y vivencias aún vivas en nuestros recuerdos. Aún vivas en nosotros mismos. Hoy, 30 de junio de 2013, se vivió una amarga despedida por muchas de las personas que cierran ahí, en la calle varillas, muchos instantes vividos. Hablan de tristeza, llanto y desconsuelo. Hablan de un "adiós", cuando en realidad es un "hasta luego". Yo digo instantes y emociones inigualables vividas en nuestro rincón. Yo digo recuerdos que viven intensamente en nuestras mentes. Yo digo historias que nacieron, crecieron, y hoy llevan su sello. Yo digo amores, amistades y fiesta, mucha fiesta. Yo digo "¡viva!", y es "¡viva!". Por eso, a todo aquel que diga que la Destilería cerró hoy, habrá que decirle, que la Destilería, sigue viva en nuestros recuerdos, pero sobre todo, en nuestro corazón.
domingo, 30 de junio de 2013
lunes, 24 de junio de 2013
Hoy
Hoy, luna, te pido cordura. Hoy quiero volar por tu sombra. Hoy, hoy quiero saber quien soy. Hoy, luna, te pido decisión. Hoy quiero sentarme en lo alto del tejado y observarte. Hoy quiero que reflejes mi alma entre luces y hoyos de colores. Hoy luna te pido razón. Hoy toca saber si levitar o caer. Hoy luna quiero mostrarte mi ser para que ilumines a él. Hoy, luna, quiero ser.
viernes, 14 de junio de 2013
El Chojin - ¿Por qué I.R.A?
¿Por qué ira? ¿Porqué enfrentamos el instinto a la razón en lugar que dejar que convivan en armonía? Somos contradicción, una parte nos dice hazlo, otra parte nos dice no. Sabemos cual es el camino, pero en vez de seguirlo, nos salimos, para luego quejarnos por habernos perdido. Inventamos escusas que convertirnos en motivos. Confundimos lo que debimos hacer, con lo que realmente hicimos y vivimos. Vivimos deseando siempre algo que no tenemos y lo perseguimos. No hay uno solo de nosotros que diga que ha conseguido todo lo que un día quiso, porque no se puede, pero aunque no se pueda, insistimos. Y ese buscar lo imposible es nuestra bendición, y nuestro castigo. Somos dueños de un montón de sueños, la decepción es el precio cuando se intenta agarrar el cielo para ver que se te escurre entre los dedos, y somos eso, el deseo de ser como nos gustaría sin poder llegar a serlo. Nuestra razón comprende límite pero nuestro instinto se niega a verlo. Somos eso, seres imperfectos que sueñan con ser perfectos y se recriminan a sí mismo sus defectos, que aplauden las grandes gestas en vez de los pequeños gestos.
jueves, 13 de junio de 2013
Tan solo, tanto.
Una sola idea. Una tormenta tropical desatada en el más profundo subconsciente. Desesperación. Solo eso. Una gran desesperación invade y reconcome cada momento bombardeando la mente cada segundo, cada milésima, cada instante. Dar todo, y dar nada. Volar, y simplemente despegarse del suelo unos centímetros. Abrazar, y no ser abrazado. Querer, y no ser querido. Tan solo tres palabras. Tan solo unos pocos golpes de voz. Tan solo, querrás decir tanto. Con un mínimo esfuerzo se llega a destrozar el más pacífico de los equilibrios. Con un par de vibraciones. Con un par de terremotos que devastan las bases de ese equilibrio. Con una simple duda que parece el epicentro. con un cariño,que parece desaparecer. Y ya, la incerteza se apodera de tus músculos, de tus huesos, y sobre todo, de tu corazón. Andar o pararse. Correr o frenar. Saltar o quedarse en tierra. Volar o caer definitivamente. Y la idea sigue bombardeando, ahí sigue...
domingo, 9 de junio de 2013
Todo
Pánico, miedo, tristeza, depresión,rabia,...Alegría ,Euforia ,Amor ,Pasión...recorriendo cada parte de tu cuerpo, dejando a un lado la actitud, la consciencia, la serenidad, y hasta la propia razón. Un simple paseo, un instante, para desatar a la más poderosa de todas las fuerzas existentes. Un instante, para dar paso a la plena liberación interior, a la locura. Un simple hecho, una carrera, una patada, una parada, un beso, una mirada, para la total desnihibición. Para que recorra por tí, algo inexplicable. Un cosquilleo de pies a cabeza, una explosión de emociones encontradas, un grito, un abrazo, una simple ilusión. Donde cada sentimiento se fortalece y magnifica, donde no hay cabida a la desesperanza, donde cada uno de nosotros desencadenamos al alma, y dejamos que de rienda suelta a cada una de las emociones que la componen. E instantes después, todo vuelve a la normalidad. El alma encadenada, dando vuelta a la consciencia,la serenidad, y también, la razón. Como si de una supernova se tratase, como si todo fuera un sueño en el que la tensión y la presión se despiden. Donde hasta lo más profundo entra en ebullición y explota, donde todo ocurre a cámara lenta, pareciendo horas lo que en realidad son segundos, donde nuestros sentidos muestran su más alta expresión, y donde todos nos damos cuenta que, de verdad, estamos vivos.
Perdido
Una mirada perdida al pasado. Una mirada hacia tiempos incurrentes y lejanos. Un laberinto complejo y en el que parece haberse perdido una pieza del puzzle que sigues sin conseguir montar. Una incansable búsqueda que lo único que consigue es extraviar más, todas aquellas ideas y pensamientos asentados. Un solo instante, una despedida que se vuelve a colar entre tus recuerdos activos y juguetones. Un recuerdo que te hace pensar, y recordar en la pieza que te falta. En aquella parte necesaria para completar el círculo, el puzzle, los pilares que te sostienen y hasta la estabilidad de tus emociones y sentimientos. Una sola pieza que hace temblar todo el conjunto. Una verdad y una idea que toca tatuarse en esos recuerdos. Una realidad que toca asumir. Porque esa pieza, puede ser que ya no esté ahí, puede que se haya ido, que la haya encontrado otro puzzle. Porque quizá hay que seguir buscando la pieza…o fabricar una. Porque quizá tengas que olvidar el laberinto, en vez de la pieza, buscar la salida, para después que te encuentre la pieza a ti. Para volver a formar un puzzle. Para volver a ver el rayo de sol tras las nubes. Para no perderse en una oscuridad ilustrativa. Para encajar todas las piezas, y rodar.
Versos al aire
Pedirle algo imposible a alguien. Pedirle el viento, la lluvia, el calor y el frío, el amor y el odio, todo ello plasmado en un papel. cuatro líneas que buscan desprender de si la esencia de cada requisito inverosímil. Que buscan llegar al objetivo marcado sin pedir nada a cambio, solo llegar a él. Y la persona que lo demanda, incrédula ante la respuesta del creador, que admite poder realizarlo. Solo será otro reto más. Otro dibujo alucinante, otras líneas penetrantes. En cambio serán todos y cada uno de los recuerdos, de los instantes vividos durante aquella respuesta. Aquella púa usada entregada al calor de los fans, aquellos momentos vividos que recordamos con anhelo y que nos marcan, porque cada uno de ellos posee ese aspecto implausible que sorprende y hace llegar hasta las profundidades de nuestro ser desatando, ahí, todos y cada uno de nuestros deseos y sentimientos, de golpe, en avalancha. Y mientras esperamos otro instante así, recordamos lo imposible con púas, dibujos y palabras.
Una noche sin luna
Otra noche más resurge después del ocaso. Otra vez miradas al cielo en busca de un faro que guíe a las luciérnagas allí donde deban ir. Otra vez más, no hay luz, no hay estrellas, no hay luna. Solo se puede observar un manto oscuro que cubre los destellos del sol. Un manto oscuro que tapa todo aquello por lo que miramos al horizonte. Un manto negro que nos ha quitado la posibilidad de mirar el infinito, desde lo finito. Llueve, nieva, graniza. La única herencia que nos deja tal enclaustramiento. La mirada, cansada, ya no se pierde en el horizonte para ver como el día termina, y tan solo los reflejos del mismo se apoderan de una relativa oscuridad. Ya no mira, solo recuerda. Añora noches tumbadas al son de las estrellas, sonrisas regaladas al son de la luna, recuerdos que llenan el alma y la luna. Solo recuerda. Pero llegará un día, no muy lejano, en el que los ojos cansados retornarán su vista al horizonte. Volverá a sentir el frío de la piedra mientras observa la calidez de las estrellas. Volverá a tumbarse en un finito con miras al infinito. Volverá a sonreír a la luna, pero sobre todo volverá a sonreirle a ella.
Imposible
Y de repente, algo cambia. El sol
desaparece, las nubes se apoderan del azul celeste que invadía, hace nada, cada
mirada perdida hacia un imposible. Y ahora ya, no hay Azul, ahora ya solo hay
Gris. Ya solo existe un color inerte y carente de calidez. Un imposible, que
ahora, se ve más lejano todavía. Un imposible que llenaba de paz y tranquilidad
cada destello hacia el horizonte, cada amanecer con su aurora, cada atardecer
con su alba, cada noche con sus estrellas. Un cielo claro, que ahora se esconde
tras unos nubarrones cargados de agua, oscuridad y frío. Llover, nevar,
granizar... ¡Qué más da! Si al final siempre te calas. De arriba abajo, el frío
se apodera de ti. Y no puedes hacer nada, nada. Ya solo queda esperar con anhelo que
esas nubes den un respiro, y que en el amanecer, el atardecer, las tardes, las
mañanas e incluso las noches con su oscuridad, podamos ver de nuevo destellos
de luz para poder perdernos con ellos, en un imposible…
Reflejos
Una realidad paralela. Un espejo al que observar. Una mentira que callar. Un tránsito de miradas intercambiadas entre una sombra, y tú mismo. Un "yo" que se pierde en dos verdades, o en dos mentiras. Un "yo" cargado de ironía e incerteza. Una realidad paralela, muy paralela. Imitaciones de un lado a otro. Un ayer y un hoy. Una felicidad y una esperanza. Un recuerdo revivido entre espejos y reflejos. Un recuerdo retornando a la realidad. Y un cuerpo, paralizado haciéndolo posible. Ojos cerrados, y abiertos a la vez. una nada en un todo. Una soledad infinita y una paz abismal. Solo con cerrar los ojos, y dejar viajar a la mente entre lagunas, bosques, ríos y montañas hacia un lugar, donde un "yo" realista y certero exista. Hacia un lugar donde ese reflejo desaparezca y se convierta en una realidad. Una realidad paralela.
Nada
Momentos de descontrol. Una sensación incómoda invade mi cuerpo, cada uno de mis huesos. Mi estómago cae ante tal vendaval, y mi corazón late efusivamente para intentar controlar tal tormenta desatada. Un pequeño detalle, una gran desesperación. Todo en un latido, en un segundo, en un instante donde el tiempo paró, y como si del campo creado por un rayo se tratara, todo se paralizó. Sin más, llena de miedo, temor y tristeza todo cuerpo y alma. Segrega una difícil situación que enfrentar y un corazón que tranquilizar. Un abrazo o un beso sería el remedio. Pero no lo hay. No hay nada. Solo una desesperante soledad que inunda cada pensamiento acaecido en tales instantes. Cada temblor descontrolado de mi cuerpo. Cada mirada perdida regalada al viento. Y sigue sin haber nada, nada...
Luz
El arcoiris deslumbra una tarde oscura y fría. Una vez más un sol radiante asoma por el horizonte para dar energía y fuerza a la vida terrestre. Una vez más la naturaleza te brinda un compás ordenado de maravillas en forma de colores y armonía. Una vez más un arcoiris perdido en una posición escondida. Te acercas, y se aleja. Te alejas, y se acerca. Una sombra, un reflejo, y unas pocas gotas de agua. Un compás de sensaciones. Ira, vergüenza, tristeza, miedo, hostilidad, repugnancia, aburrimiento...pero también amor, orgullo, alegría, confianza, paz, admiración y sorpresa. Un Do, Re, Mi, Fa, Sol, la, si...un compás de notas al cual hay que prestar atención. Una serie de sucesivos colores que hace estremecer al cuerpo más firme de la tierra. Que hace vibrar con tal intensidad el corazón que puedes llegar a sentirlo realizando su incesante trabajo. Una serie de colores, que has de memorizar antes de que desaparezcan de nuevo entre la oscuridad que cala las aceras y los tejados. Un vaivén temporal que te regaló un vals al son de la lluvia, y que esperemos que resurja de nuevo por el horizonte. Volviendo a dar vida a los presos del temporal. Volviendo a mostrarnos ese compás de colores Rojo, naranja, amarillo, verde, cían, azul y morado...volviendo a recordarnos que su luz es necesaria para que veamos. Volviendo a recordar que seguimos vivos bajo tal tempestad.
Muy buenas
Un par de frases de bienvenida. Otro par de agradecimiento a todo aquel que lee esta nueva aventura que da comienzo hoy. Un "¡¡Hola!!" tremendo y una frase descriptora.
Aquí se relatarán vivencias, sentimientos y pensamientos propios. Aquí mismo daremos cabida a fragmentos anteriores, y también nuevos. Si...exactamente...este será mi campo de batalla.
Asique, sin más dilación.
Bienvenidos.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)