Lluvia en mi ventana, asoma y vislumbra, temporal. Difracción de luz tras las gotas ancladas en el frío vidrio. Distorsión del paisaje por tal sustancia vital. Distorsión, vital, en contra de la realidad. El temporal exterior se supone, pero no se llega a percibir con claridad. Necesitar el aire fresco trasportando ese inconfundible olor a tierra mojada. Necesitar respirar y sentir la libertad en soplos de viento. Abrir tal ventana y encontrar que el temporal azota fuertemente, ahora ya, mi rostro, que con gran tristeza, vuelve a cerrar la ventana. Vuelve a cerrarla, o eso dicta el instinto. No obstante, ese escandaloso soplo de aire da alas a seguir esperando para volver abrir esa ventana, y que tan solo aire fresco, cargado de tierra mojada, cale mis pulmones ahogados en mi propio entorno.
domingo, 17 de noviembre de 2013
lunes, 7 de octubre de 2013
Perdidos
Una pregunta abrió esa recóndita puerta escondida allá donde se halle. Una vez más, unas simples palabras que activan el turbo de las emociones. Querer volar, gritar, y llorar a la vez. Sentirte lo más frágil del mundo en un par de instantes. Y vuelta a la normalidad. En la memoria dolor y crispación. La experiencia, pide andar, y el alma, volar. Y ya, un mes después, sólo me vienen a la cabeza pequeños paraísos entre lo terrenal. Pequeñas maravillas a menos de un palmo. Pequeños regalos que persistirán en mi memoria. Grandes y pequeños, pequeños y grandes. Besos que paran el tiempo. Miradas ahogadas recíprocamente. Abrazos que funden el alma. Pero sobre todo caricias. Muchas caricias navegando por su rostro, rozando sus labios y grabando en el leve contacto de nuestro sentir, eso, el propio sentir. Hoy todo lo que antes nos acercaba, nos aleja, y la tempestad azota fuerte esta nave perdida en tales tiempos. Pero hoy más que nunca se que aunque nos buscamos antes de perdernos, mereció la pena vivirlo. Pero sobre todo, seguir viviéndolo tan intensamente como la tormenta que azota nuestro "nos".
Soñar, para besar.
Te das cuenta que tu felicidad se esfuma entre viento y marea. Un pálpito recorre tu interior que te impulsa a volar. Allá donde los abrazos fueran la única fuente de calor. Allá donde un beso de ella fuera rozar el cielo. Allá donde dos cuerpos, al encontrarse, paraban cielo, mar y tierra. A ese preciso momento cuando se paralizó la dimensión espacio-tiempo para fundirse en un beso. A ese recóndito lugar, junto a ella. Pero ya no hay ella. Ya solo quedan nubes, frío y tormentas. Ya solo quedan pequeños grandes recuerdos que hacen soñar, con otro nuevo recuerdo. Que hacen soñar, con volver a sentirlo todo, en la nada. Que hacen soñar con volver a reír, cantar y mordisquear. Que hacen soñar con ella...
sábado, 7 de septiembre de 2013
Una simpledad compleja
La fuerza de la naturaleza se impone. Se abre paso sobre cualquier obstáculo de manera apabullante. Tan sólo un motor que da vida y poder a la tierra en la que pisamos. Tan sólo un motor que es esencia de todos nosotros. Una simpledad compleja. La más compleja. Unas leyes naturales que sobrepasan los límites humanos. Dependencia extrema a nuestra propia esencia. Dependencia de todo aquello que nos rodea. Dependencia en definitiva. Todo nace de la tierra, desde los propios rayos de una tormenta, hasta las propias vidas que nos dan esa cosa, que nos da y nos quita, a la vez, nuestra propia existencia. Todo desde abajo, pero en busca de tal motor. Una esencia clara, la propia superación. Quizá sea nuestra peor pesadilla, o nuestra mayor virtud. Quizá, si, quizá. Pero solo quizá me daréis la razón en que es la propia vida, entre la naturaleza, la que nos permite buscar ese foco al que debemos todo. Es la propia vida la que nos hace temer y amar, a la vez, a nuestro alrededor, cual fiero sea él. Y es nuestra propia vida la que nos da, con esos sueños que nos rodean, las fuerzas y las ganas de alcanzar nuestro propio motor.
lunes, 15 de julio de 2013
Relativo
En un instante. En un segundo de camino a casa. Una sensación invade cuerpo y alma. En un instante un mundo cae a mis pies. En un instante ves vidas paralelas, pero, nunca juntas pasar al lado. Una relatividad abrumadora. Una relatividad que baña todo lo que nos compone. Que baña desde nuestro despertar hasta nuestros propios sueños. Un abismo entre personas que ciegamente despreciamos. Un abismo que marca la cara, y la cruz. Dos vidas distintas, dos espacios distintos, mezclados en el mismo bol. Un éter que nos ayuda a vivir nuestra propia vida, y a diferenciarla del resto. Un éter que nos baña de egocentrismo y egoísmo. Un éter que hace que las mayores fuerzas existentes se den en un compás armónico. Un éter que hace posible amar, llorar y creer. Una misma realidad. Distintos puntos de vista. Una relatividad real. Y una perspectiva que atender.
martes, 9 de julio de 2013
Vive
Un día a día que enfrentar. Miles de formas para hacerlo. Juegos y viajes son esencias de filosofías cercanas. Juegos y viajes, metáforas comunes. Barajas y caminos. Pasos y castigos. Un paisaje que observar o una baza que ganar. Un paso hacia adelante, siempre hacia adelante. A derecha o a izquierda, bastos o espadas. Un infinito propio para ganar o mirar, para correr o parar. Tan solo ha que interpretar la jugada y conocer bien tu baraja. Tan solo hay que correr o andar observando, siempre, el paisaje o dejarlo pasar. Tan solo hay que seguir hacia delante y controlar el juego, o volar hacia el siguiente paisaje y observar. Tan solo hay que sentir a uno mismo y armonizarse con el entorno, con los diferentes contextos. Tan solo quiere amar, llorar y reír. Tan solo quiere gritar y sentirse libre. Tan solo quiere sentirse vivo. Así que deja de esperar y echa ya la siguiente carta o vuela por allá donde tus sueños jueguen. Pero recuerda, tan solo recuerda, que los sueños son nuestros principales valedores. Y todo para un mejor día a día. Todo por ganar la partida a la vida. Todo por ser tu mismo. Pero sobre todo por disfrutar siéndolo y vive rodeado de sueños que nos impulsen a correr y amar, a echar la siguiente carta y quizá llorar. Así que vive, pero sobre todo, juega o vuela.
miércoles, 3 de julio de 2013
Vívelo
Un verano comienza, y otra primavera se queda atrás. Ahora, más que nunca, notas y golpes suaves de voz componen el entorno que nos envuelve. Ahora, más que nunca, el Sol brilla por encima de cualquier nubarrón. Ahora, más que nunca, es hora de disfrutar con tus amigos, con los que realmente te quieren. Ahora, sí, ahora. Ahora túmbate en el suelo a observar las estrellas que se dejen ver, y solo, déjate llevar. Ahora juega, salta, baila pero sobre todo ríe. Ahora SIÉNTETE vivo. Ahora siente el viento golpear suavemente tu cara. Ahora, lucha, vive y sonríe porque cada día sea inolvidable. Porque cada día muestre su máxima expresión. Porque disfrutes y disfruten de cada segundo regalado por la naturaleza. Porque te sientas libre, pero sobre todo, para disfrutar de este verano que llega cargado de aventuras y retos. De amores y fiestas. De ti, y de todo tu alrededor.
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